viernes, 9 de octubre de 2009

Amar a Dios



Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente”Mateo 22:37

El amor a Dios y la madurez están estrechamente relacionados. Para comenzar vea este versículo: Gálatas 4:1 “el niño heredero y el esclavo en nada difieren”.
Muchos cristianos son inmaduros espiritualmente, ¿porque? Porque no desean tomar nuevas responsabilidades en el reino de Dios. Son niños espirituales, sin los beneficios de un heredero. No pueden hacer uso de sus derechos por ser inmaduros; y seguramente usted se preguntará ¿cómo puedo alcanzar la madurez? Es simple. Teniendo como “prioridad” en su vida el amar a Dios independientemente de toda circunstancia.
Amar a Dios debe ser su prioridad.
Si vivimos dependientes de Él, la Palabra dice que tenemos armas poderosas en Dios (no fuera de Él). Usted está ungido para cambiar atmósferas, situaciones y problemas. El diablo le tiene miedo. Sin Dios nada se puede pero con Dios todo es posible.Cuando hacemos las cosas a nuestra manera, estamos demostrando que el amor de Dios lo hemos dejado a un lado y estamos actuando en forma inmadura.
Para poder madurar hay que dejar las cosas de niño. Un niño es irresponsable.
En lo espiritual es lo mismo. Hay muchos cristianos que somos como niños. Deje lo que es de niño. No piense más como un niño. Ellos piensan sólo en ellos mismos. Sólo quieren satisfacer sus propios deseos y sus propios caprichos, ¿conoce a alguien así?
Su madurez depende de su relación con Dios. Lea este versículo. “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites” Santiago 4:3

Ahora piense ¿por qué Dios, a veces, no da respuestas a determinadas

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